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1. Aceite del Motor:
- Verificación Regular: Revisa el nivel de aceite cada 1,000 kilómetros o al menos una vez al mes. Un nivel bajo puede causar daños graves al motor.
- Cambio de Aceite: Realiza el cambio de aceite según las recomendaciones del fabricante, generalmente cada 5,000 a 10,000 kilómetros. Usar el aceite adecuado según las especificaciones del vehículo es crucial para su buen funcionamiento.
- Filtro de Aceite: No olvides cambiar el filtro de aceite cada vez que realices el cambio de aceite. Un filtro limpio asegura que el aceite circule libre de impurezas.
2. Neumáticos:
- Presión de Neumáticos: Verifica la presión de los neumáticos regularmente, al menos una vez al mes. Mantener la presión correcta según el manual del vehículo no solo prolonga la vida útil de los neumáticos, sino que también mejora la eficiencia del combustible.
- Rotación de Neumáticos: Realiza la rotación de los neumáticos cada 10,000 kilómetros para garantizar un desgaste uniforme y prolongar su vida útil.
- Profundidad del Dibujo: Revisa la profundidad del dibujo para asegurarte de que los neumáticos aún tienen suficiente tracción. Si la profundidad es inferior a 1.6 mm, es momento de cambiarlos.
3. Líquido Refrigerante:
- Nivel del Refrigerante: Verifica el nivel del líquido refrigerante cuando el motor esté frío. Asegúrate de que esté entre las marcas de “mínimo” y “máximo” del depósito.
- Cambio de Refrigerante: Cambia el líquido refrigerante cada 2 años o 40,000 kilómetros, según lo que ocurra primero. Esto previene la corrosión y el sobrecalentamiento del motor.
- Mezcla Correcta: Usa la mezcla adecuada de agua y refrigerante según las recomendaciones del fabricante para evitar la congelación o el sobrecalentamiento.
4. Alineación y Balanceo:
- Alineación: Realiza la alineación de las ruedas cada 20,000 kilómetros o si notas que el vehículo tira hacia un lado mientras conduces. Una alineación correcta asegura un desgaste uniforme de los neumáticos y mejora la estabilidad del vehículo.
- Balanceo: Balancea las ruedas cada vez que cambies o rotas los neumáticos. El balanceo previene vibraciones y reduce el desgaste desigual.
5. Sincronización del Motor:
- Chequeo Regular: Mantén al día la sincronización del motor según las especificaciones del fabricante. Esto incluye revisar y ajustar el tiempo de encendido, la mezcla de aire y combustible, y otros parámetros cruciales para el rendimiento óptimo del motor.
- Revisión de Sensores: Los sensores de oxígeno y otros componentes del sistema de gestión del motor deben revisarse regularmente para evitar un consumo excesivo de combustible y garantizar un buen funcionamiento.
6. Correa de Repartición (Correa de Distribución):
- Reemplazo Preventivo: Cambia la correa de repartición según las recomendaciones del fabricante, usualmente cada 60,000 a 100,000 kilómetros. Una correa rota puede causar daños severos al motor.
- Revisión Visual: Inspecciona la correa periódicamente en busca de signos de desgaste como grietas o desgaste en los dientes. Si detectas algo inusual, es mejor reemplazarla de inmediato.